Este texto fue escrito hace unos años por mi para una versión antigua de barbacana. Como no ha perdido ni un ápice de vigencia. Lo rescato del archivo para vergüenza de todos los que no lo han leido aun.
Algunas notas sobre urbanidad en internet o de como enviar correos electrónicos
El correo electrónico tiene gran auge entre los usuarios de internet. Es cómodo y práctico; pero tiene un gran inconveniente y es que funciona en una sola dirección. Con esto me refiero a que el correo se envía siempre que el emisor quiere y como él quiere y el receptor es un sujeto meramente pasivo. El receptor no tiene forma de participar en la forma de envio que recibe.
Esto no sería malo si no fuese porque luego es el receptor el que tiene que tomarse la molestia de bajarse todo lo que recibe y leerlo. Y eso es tiempo y dinero. En mi caso recibo más de 40 Mb de correo no deseado (llamado comunmente spam) a la semana. Esto significa que si se emplease un día a la semana para bajarse todo el correo se tardaría casi 2 horas para bajar cosas que no nos interesan (más el tiempo que tarde en bajarse el correo que sí nos interesa.
Es por tanto que se imponen una serie de normas de cortesía al enviar correos. En general es el sentido común el que debemos utilizar; pero aquí expongo algunos puntos básicos que todos deberíamos usar.
- Mandar siempre el correo lo más corto posible. No sabemos el tamaño máximo de la cuenta de correo del destinatario y correos excesivamente largos pueden saturarlas. No consiste en enviar telegramas, sino en optimizar recursos: Escribir texto solo es como un tercio del tamaño de enviarlo usando html (una opción del programa de correo). Enviar un corazoncito latiendo o cualquier foto o dibujito hace que el tamaño sea 10 veces mayor que si no se incluyen. Y si se incluyen fotos o adjuntos, enviarlos comprimidos (salvo que sean pequeños). En general, estos detalles no añaden calidad a la información del correo y son prescindibles
- No enviar adjuntos en formatos no estándares. Igualmente desconocemos los programas que tiene instalado nuestro destinatario. Enviar un correo que para su justo visionado haya que tener un programa exclusivamente es obligar al receptor a ir a nosedonde a ver dicho correo. Enviar correos con un fichero en formato Flash de Macromedia o Word o PowerPoint de Microsoft es obligar al receptor a instalar un visor o el programa completo. Repito, no
sabemos como se va a leer el correo: por ejemplo ya existen sistemas automáticos de lectura de correo electrónico por teléfono. Todos esos formatos no pueden ser leidos así. Esto es válido salvo que sepamos positivamente que nuestro receptor usa ese programa. Por si te lo preguntas, yo no puedo leer directamente ninguno de los formatos anteriormente puestos.
- Recortar los reenvios. Si sentimos la necesidad de reenviar un correo que nosotros hemos recibido, es imprescindible recortar el correo que enviamos a lo extrictamente necesario para nuestro nuevo remitente. Por ejemplo, no solo no es necesario sino que es contraproducente dejar los correos de todas las personas que recibieron el mensaje antes que yo. Además de ser fuente de que nuestra dirección sea cogida por emisores masivos de spam, me han llegado correos con un chiste de 10 lineas en un texto de más de 100 (las direcciones de los que lo recibieron antes que nosotros) Mi record actual es recibir uno con más de 500 direcciones de correo de personas.
- Uso de la copia oculta. En caso de que tengamos una razón justificada para enviar un mismo correo a muchas personas y estas no tengan porque conocerse, es de desear el uso de la opción de envío oculto (Bcc) que vienen en todos los sistemas de envío de correo. Con este sistema, cada destinatario recibirá su correo como único destinatario sin que ni su correo sea divulgado a otras personas, ni el reciba los correos de los demás.
Addenda: En la parte del receptor:
- Responder con brevedad. Cuando se le da a alguien un medio de ponerte en contacto contigo, es de suponer que ese medio es válido. Así como no tiene sentido que si me quieres llamar por teléfono yo te dé el de mi Tía de Tarragona si nunca voy a estar ahí, dar una dirección de correo que nunca se lee es cuanto menos una estupidez, porque el emisor dará por entregado un mensaje que no lo fue.
El correo por tanto, hay que leerlo regularmente. Si en el momento de leerlo no se puede dar una respuesta pronta, es de cortesía, enviar un breve: «He leido tu correo, te respondo en X tiempo», para que el emisor sepa a qué atenerse.